Luego de varios meses de ausencia he regresado a mi patria querida para vacacionar. Tuve mucho trabajo fotografíando una peli para la Paramounth y por cosas del destino una amiga hondureña me ofreció rematar con un videoclip en Honduras.
Finalmente le conseguí trabajo a Delbert en un bar de chicas chicanas en los Angeles, por eso no ha vuelto a escribir. Cuando le pregunto que cuando volverá a nuestro bonito país el hombre me escupe con furia "un que nunca". Bueno, amanecera y veremos.
De recule a casa hubo una estadía en Tegucigalpa, y bueno, la reacción del mono Chavez y su cuadrilla me llevaron a desempolvar una de mis pelis favoritas. Me gusta mucho porque retrata las hilarantes democracias latinoamericanas. Sean de derecha o de izquierda.
Al finalizar el video clip nos fuimos con mi amgia a ese bar de ron penetrante en el Bulevard Sayapa de la gran Tegu. Borrachos vimos salir al depuesto Mr president.
Y de resaca en la tenaz suramericana, la Bacatá de los chibchas, me ofrece un presidente manso que lame la mano a su nuevo amo, el afroman Obama. Ya no hay rastro del los ladridos rabiosos, se atragantó con el hueso de la corrupción.
Los invito a verse en este espejo. Cualquier parecido con la realidad es porque la coincidencia salio corriendo de la verguenza.
miércoles 8 de julio de 2009
martes 3 de marzo de 2009
El Exhorcista
Esta mañana, muy temprano, una noticia estremeció al sentido pueblo de Colombia. Una mujer poseída por un extraño mal fue tratada espiritualmente. Todas sus penurias fueron resumidas en una enfermedad que tiene padeciendo a media patria. El desespero de la señora la llevó a entrar en un estado mental de trastorno transitorio.
La causas se las achacan los serios y profundos periodistas a una posesión diabólica. Pero en realidad, fuentes fiables-los vecinos de la mujer- aseguraron que la doña ya no le alcanza la plata para el mercado, los servicios, el tratamiento para la gota de la abuela, el ron del marido, y la gasolina para el taxi con el que levanta a sus 5 hijos.
El desespero la poseyó más veces que el marido y la tiene al borde de la locura. Resignada a su mala suerte se entregó por completo a ese demonio que duerme en las profundidades del alma criolla colombiana.
Este blog, desde la lejanía, abre una campaña en pro de la señora, su familia y su demonio. Los aportes pueden ser consignados en la siguiente cuenta:
00076549089-0 del Banco del Pueblo.
viernes 27 de febrero de 2009
La maldición de la bruja
Luego de unos meses de estar en remojo etílico resucita el bloguero para recibir la ceniza en la frente.
Me fui de parranda por un par de meses, y le puse el punto final a la juerga en el carnaval de Barranquilla.
En el itinerario los guayabos se fueron acumulando ciudad tras ciudad, feria tras feria. Terminé hecho polvo.
Tengo un lector muy grosero que me insulta cada vez que puede, y bueno, aquí le dedico mi penúltima entrada, la que será la despedida oficial de este amargoso blog. Y me voy porque nadie lee esta vaina.
Luego de despertar del sueño etílico y la rumba criolla de fin de año veo la misma pesadilla. El mismo circo, y los mismos columnistas rasgándose las vestiduras por los escándalos de turno. Perorata endiablada: " Qué el presidente si se lanza, que no, que Uribito si, que Santos no, que el DAS chuza, que la seguridad nacional, que se murió Jartañan, que el polo perdió su imán, que la inseguridad, que los trancones, que la selección Colombia... bla...bla ...bla".
¿Al colombiano de a pie de que le sirve? Está feliz rebuscándose la vida y pagando impuestos. Un ejemplo, le gusta pagar la gasolina más cara de América. Cuando la gasolina baja en todo el mundo aquí sube. Paisano, te gusta que te den. Paisano eres valiente alzando la mano pa´darle al vecino.
Reviras revirador revirante.
Como era de esperarse la travesía terminó en la metrópoli, en la tenaz suramericana. Una mañana muy soleada, muy linda ella, con pajaritos copetones (gorreones) y música de arpa en la escena, venía caminando como Pedro por su casa, como Uribe por su vereda, hasta que mis ojos desparpajados enfocaron a la abuela. Una anciana exhibía a su nieto desde la silla de atrás de un automóvil muy bien aparcado. La puerta se abrió lentamente. Y la mujer llena de años y arrugas le baja los calzones al vástago. El cagoncito de unos tiernos 3 años comienza a orinar su orin infante y dorado. La abuela sonríe en cámara lenta al contemplar como el chorro sale por la punta del chito.
¿Dónde quedó la enseñanza del payaso que se casó en un circo y sobre un elefante?
La abuela, muy bien vestida, digna de vivir en el exclusivo sector de Rosales o la Cabrera, clavó su mirada en mi cara cuando le reclamé, muy educado, que la calle no era baño público. La abuela cabrona me lanzó toda clase de insultos, y cerró la serenata con el agravio que más odio acumula un colombiano: !Hp!
Ante tal señora no quedó más que emprender la carrera, no fuera que llegara el padre del hijo o los nietos, sin duda ellos si portaban las armas de la familia, y estarían muy dispuesto a desocuparlas en este infeliz, ingenuo y trasnochado trashumante. ¡Vieja malparida! le grite. Y la señora hizo el amague de dejar a un lado al cagon para ir a corretearme, y a garganta rota me escupió una maldición.
Y corrí, corrí como loco hasta montarme en un transmilenio. Y llegué a un lugar que está muy demoda y demonda, donde todas las maldiciones quedan en la puerta. Un fabuloso burdel que ha tomado gran fuerza en la calle 22. Allí me hicieron una limpia. Y entre teta y teta reflexioné lo hermoso que este país. Su gente linda. Sus paisajes. Su empuje. Y claro sus mujeres. Me gasté toda una fortuna en ron, en todas las fiestas y ferias de fin de año que hay en mi tierra natal, cuando pude haber disfrutado la variedad infinita de la hermosura colombiana en un solo lugar.
El próximo año invitaré a los extranjeros documentalistas con los que bebí en Barranquilla hasta morir sobre mulatas, negras, y mestizas. Los invitaré para hacerles un homenaje de desagravio, luego de que realizaran un hermoso y sentido documental sobre la maravillosa Colombia, sobre su gente trabajadora, linda, pujante, y toda esa mierda que nos exaltan los comerciales patrioteros de Colombia es Pasión. Y les voy a pagar la cuenta de cinturas de morenas trituradoras, porque después del robo que les hicieron en Medellín, justo cuando el documental había terminado su grabación, los dejó "pailas, papá, marcando calavera" (con acento paisa).
Bonito final para el documental, y bonito final para mi estadía en la tierra que me vio nacer, que me enseñó a luchar por los sueños, que me dijo los sueños pueden ser realidad, claro si te vas de aquí. Colombia, mi bella daifa, mi hermosa puta. Te amo. Te adoro. Bailaré mil bachatas bajo el cielo protector de la blanca coca nuestra, sentiré tu olor de mujer, perfume que alborota machos seminales en los burdeles de la vieja perra Europa y la exótica Asía.
Y así me fui reconciliando con mi país, porque el odio ya no existe. Y sin odio no se puede escribir. Una vez afuera del rico lupanar, retirado del distrito de la luz roja, la maldición de la cabrona abuela desalmada me vuelve a perseguir, y entonces a correr de nuevo, a huir, a escapar, como todos los colombianos que se levantan cada mañana a rebuscarse la puta vida que los próceres les ofrecieron a cambio de una nación libre que honra el nombre de un loco.
Y así me lancé al interior del primer transmilenio en la calle 22. Y la despedida fue celestial. Un autobus lleno de mujeres jóvenes y muchachos en sus veintes universitarios. El futuro culto de este país. Los nietos de la abuela ya hechos muchachos, aprendices de abogados, ingenieros, putas y políticos. El futuro está asegurado.
Una vez en el aeropuerto con mi maleta lista veo que la maldición de la abuela no puede cruzar la puerta porque la muy perra no tiene visa, ni siquiera pasaporte. ¿Estoy a salvo? No, hasta que no esté lejos del Dorado (ese trozo de aeropuerto que remodelaron unos paisas para ser demolido muy pronto), no hasta que salga del espacio aéreo de la maldición de la bruja. Pero la muy perra comienza a gritar. Me pongo los audífonos del avión, y oprimo el botón para activar la selección del canal musical. Máximo volumen. Y en la pantalla un viejo programa de T.V donde un par de palurdos introducen un ortodoxo video musical. Y entonces que orgulloso me siento de ser colombiano suena una y mil veces sobre el caribe. Escucharé atento. Meditaré cada verso. Cada acorde. Así hasta que llegue a la tierra de Obama. A la tierra de los Angeles. Sweet home L.A.
Me fui de parranda por un par de meses, y le puse el punto final a la juerga en el carnaval de Barranquilla.
En el itinerario los guayabos se fueron acumulando ciudad tras ciudad, feria tras feria. Terminé hecho polvo.
Tengo un lector muy grosero que me insulta cada vez que puede, y bueno, aquí le dedico mi penúltima entrada, la que será la despedida oficial de este amargoso blog. Y me voy porque nadie lee esta vaina.
Luego de despertar del sueño etílico y la rumba criolla de fin de año veo la misma pesadilla. El mismo circo, y los mismos columnistas rasgándose las vestiduras por los escándalos de turno. Perorata endiablada: " Qué el presidente si se lanza, que no, que Uribito si, que Santos no, que el DAS chuza, que la seguridad nacional, que se murió Jartañan, que el polo perdió su imán, que la inseguridad, que los trancones, que la selección Colombia... bla...bla ...bla".
¿Al colombiano de a pie de que le sirve? Está feliz rebuscándose la vida y pagando impuestos. Un ejemplo, le gusta pagar la gasolina más cara de América. Cuando la gasolina baja en todo el mundo aquí sube. Paisano, te gusta que te den. Paisano eres valiente alzando la mano pa´darle al vecino.
Reviras revirador revirante.
Como era de esperarse la travesía terminó en la metrópoli, en la tenaz suramericana. Una mañana muy soleada, muy linda ella, con pajaritos copetones (gorreones) y música de arpa en la escena, venía caminando como Pedro por su casa, como Uribe por su vereda, hasta que mis ojos desparpajados enfocaron a la abuela. Una anciana exhibía a su nieto desde la silla de atrás de un automóvil muy bien aparcado. La puerta se abrió lentamente. Y la mujer llena de años y arrugas le baja los calzones al vástago. El cagoncito de unos tiernos 3 años comienza a orinar su orin infante y dorado. La abuela sonríe en cámara lenta al contemplar como el chorro sale por la punta del chito.
¿Dónde quedó la enseñanza del payaso que se casó en un circo y sobre un elefante?
La abuela, muy bien vestida, digna de vivir en el exclusivo sector de Rosales o la Cabrera, clavó su mirada en mi cara cuando le reclamé, muy educado, que la calle no era baño público. La abuela cabrona me lanzó toda clase de insultos, y cerró la serenata con el agravio que más odio acumula un colombiano: !Hp!
Ante tal señora no quedó más que emprender la carrera, no fuera que llegara el padre del hijo o los nietos, sin duda ellos si portaban las armas de la familia, y estarían muy dispuesto a desocuparlas en este infeliz, ingenuo y trasnochado trashumante. ¡Vieja malparida! le grite. Y la señora hizo el amague de dejar a un lado al cagon para ir a corretearme, y a garganta rota me escupió una maldición.
Y corrí, corrí como loco hasta montarme en un transmilenio. Y llegué a un lugar que está muy demoda y demonda, donde todas las maldiciones quedan en la puerta. Un fabuloso burdel que ha tomado gran fuerza en la calle 22. Allí me hicieron una limpia. Y entre teta y teta reflexioné lo hermoso que este país. Su gente linda. Sus paisajes. Su empuje. Y claro sus mujeres. Me gasté toda una fortuna en ron, en todas las fiestas y ferias de fin de año que hay en mi tierra natal, cuando pude haber disfrutado la variedad infinita de la hermosura colombiana en un solo lugar.
El próximo año invitaré a los extranjeros documentalistas con los que bebí en Barranquilla hasta morir sobre mulatas, negras, y mestizas. Los invitaré para hacerles un homenaje de desagravio, luego de que realizaran un hermoso y sentido documental sobre la maravillosa Colombia, sobre su gente trabajadora, linda, pujante, y toda esa mierda que nos exaltan los comerciales patrioteros de Colombia es Pasión. Y les voy a pagar la cuenta de cinturas de morenas trituradoras, porque después del robo que les hicieron en Medellín, justo cuando el documental había terminado su grabación, los dejó "pailas, papá, marcando calavera" (con acento paisa).
Bonito final para el documental, y bonito final para mi estadía en la tierra que me vio nacer, que me enseñó a luchar por los sueños, que me dijo los sueños pueden ser realidad, claro si te vas de aquí. Colombia, mi bella daifa, mi hermosa puta. Te amo. Te adoro. Bailaré mil bachatas bajo el cielo protector de la blanca coca nuestra, sentiré tu olor de mujer, perfume que alborota machos seminales en los burdeles de la vieja perra Europa y la exótica Asía.
Y así me fui reconciliando con mi país, porque el odio ya no existe. Y sin odio no se puede escribir. Una vez afuera del rico lupanar, retirado del distrito de la luz roja, la maldición de la cabrona abuela desalmada me vuelve a perseguir, y entonces a correr de nuevo, a huir, a escapar, como todos los colombianos que se levantan cada mañana a rebuscarse la puta vida que los próceres les ofrecieron a cambio de una nación libre que honra el nombre de un loco.
Y así me lancé al interior del primer transmilenio en la calle 22. Y la despedida fue celestial. Un autobus lleno de mujeres jóvenes y muchachos en sus veintes universitarios. El futuro culto de este país. Los nietos de la abuela ya hechos muchachos, aprendices de abogados, ingenieros, putas y políticos. El futuro está asegurado.
Una vez en el aeropuerto con mi maleta lista veo que la maldición de la abuela no puede cruzar la puerta porque la muy perra no tiene visa, ni siquiera pasaporte. ¿Estoy a salvo? No, hasta que no esté lejos del Dorado (ese trozo de aeropuerto que remodelaron unos paisas para ser demolido muy pronto), no hasta que salga del espacio aéreo de la maldición de la bruja. Pero la muy perra comienza a gritar. Me pongo los audífonos del avión, y oprimo el botón para activar la selección del canal musical. Máximo volumen. Y en la pantalla un viejo programa de T.V donde un par de palurdos introducen un ortodoxo video musical. Y entonces que orgulloso me siento de ser colombiano suena una y mil veces sobre el caribe. Escucharé atento. Meditaré cada verso. Cada acorde. Así hasta que llegue a la tierra de Obama. A la tierra de los Angeles. Sweet home L.A.
viernes 9 de enero de 2009
Amo a Colombia
No pensé en salir con una entrada como esta. Pero los lectores antiuribistas me perdonaran. Ya no tiene sentido escribir sobre un pajuelo con cara de seminarista que le hace escorzos a la corte penal internacional. No, no tiene sentido, porque su ocaso comenzó a escribirse con letra perfecta de método "Palmer". La estupidez del pueblo que escogió a su dictador para autocensurarse fue su elección. Por varios años fuimos señalados de guerrilleros (dios me libre) o terroristas (mucho peor, ni que de Israel o la ONU fueramos).
Sigo con este blog por pura inercia, porque un blog es como un tatuaje, es para siempre, como lo dijo un amigo autoexiliado. Sevillano por obligación, y no propiamente en el Valle del Cauca.
Así que poco tema queda. ¿ Si el amor floreció de nuevo por esta tierra que sentido tiene odiarla?
Antonio Caballero escribió alguna vez que todos bebemos para olvidar, yo pienso que no tenemos nada que olvidar. Simplemente nos reafirmamos en la borrachera, en el reinado de la aguapanela, del divi divi, en todas las miles de fiestas que tenemos. Somos así y punto. Así que a beber y a bailar.
Que Uribe es un cabrón, claro. ¿Y? ¿Lo vas a tumbar? No creo. No puedes. Es más fácil que pase la loca de monseñor Rubiano con un pepino entre sus sentaderas que el pueblo colombiano vea la viga que le empala. Así que a beber. Bebamos hasta el carnaval de Barranquilla. Y tomemos aire hasta la semana santa, donde podrémos beber y respirar. No puedo entender como un mancito como Antonio Cabellero lleva toda una vida escribiendo lo mismo. Siempre la misma vaina pero con presidente distinto.
Juró no meterme más con esto. Adios a la realpolitik. Hay cosas más serias que este circo. Como, por ejemplo, el arbol de navidad que los muchachos griegos quemaron antes que el año pasado se fuera. Esos pelaos son gente seria. Firmes y bellos según mi mujer. Dignos de sus madres, hermanas, novias, y amantes, firmes y bellas, según mis pupilas. Gente seria. No como estos mariquitas que se hacen llamar "Emos" incapaces de plantarsele al policia y decirle no me jodas, me puedo parar frente a Maloka porque es vía pública, y que me vas a hacer, me vas a dar?
Así que a beber. Me regreso al norte cuando el carnaval de Barranquilla, despelote serio, de avanzada, nada de la elegancia educada y farsante de la capital, se acabe. A desenguayabar en la tierra de la puerca doctrina Monroe.
En la tierra del divino baby del 20 de julio y la virgen María del buñuelo lo mejor está en el paisaje desbordado y verde, en sus fiestas de provincia, en sus morenas, en sus caderas, en su música, y hasta en su gente, ignorante, sin culpa, pero muy alegre. Caos trópical donde la razón no cabe. Relojito suizo preciso y macabro. Tierra de un solo dueño abonada con sangre. Patría que todo lo aguanta. Telenovela barata. Daifa hermosa. Baile extraño.
Sigo con este blog por pura inercia, porque un blog es como un tatuaje, es para siempre, como lo dijo un amigo autoexiliado. Sevillano por obligación, y no propiamente en el Valle del Cauca.
Así que poco tema queda. ¿ Si el amor floreció de nuevo por esta tierra que sentido tiene odiarla?
Antonio Caballero escribió alguna vez que todos bebemos para olvidar, yo pienso que no tenemos nada que olvidar. Simplemente nos reafirmamos en la borrachera, en el reinado de la aguapanela, del divi divi, en todas las miles de fiestas que tenemos. Somos así y punto. Así que a beber y a bailar.
Que Uribe es un cabrón, claro. ¿Y? ¿Lo vas a tumbar? No creo. No puedes. Es más fácil que pase la loca de monseñor Rubiano con un pepino entre sus sentaderas que el pueblo colombiano vea la viga que le empala. Así que a beber. Bebamos hasta el carnaval de Barranquilla. Y tomemos aire hasta la semana santa, donde podrémos beber y respirar. No puedo entender como un mancito como Antonio Cabellero lleva toda una vida escribiendo lo mismo. Siempre la misma vaina pero con presidente distinto.
Juró no meterme más con esto. Adios a la realpolitik. Hay cosas más serias que este circo. Como, por ejemplo, el arbol de navidad que los muchachos griegos quemaron antes que el año pasado se fuera. Esos pelaos son gente seria. Firmes y bellos según mi mujer. Dignos de sus madres, hermanas, novias, y amantes, firmes y bellas, según mis pupilas. Gente seria. No como estos mariquitas que se hacen llamar "Emos" incapaces de plantarsele al policia y decirle no me jodas, me puedo parar frente a Maloka porque es vía pública, y que me vas a hacer, me vas a dar?
Así que a beber. Me regreso al norte cuando el carnaval de Barranquilla, despelote serio, de avanzada, nada de la elegancia educada y farsante de la capital, se acabe. A desenguayabar en la tierra de la puerca doctrina Monroe.
En la tierra del divino baby del 20 de julio y la virgen María del buñuelo lo mejor está en el paisaje desbordado y verde, en sus fiestas de provincia, en sus morenas, en sus caderas, en su música, y hasta en su gente, ignorante, sin culpa, pero muy alegre. Caos trópical donde la razón no cabe. Relojito suizo preciso y macabro. Tierra de un solo dueño abonada con sangre. Patría que todo lo aguanta. Telenovela barata. Daifa hermosa. Baile extraño.
domingo 21 de diciembre de 2008
Premios "Odio a Colombia" 2008
Llegó el momento de los balances de fin de año. Y este blog aprovecha las fechas navideñas para otorgar a manera de aguinaldo sus ya tradicionales premios: Hombre del año, Pensador del año, Película del año, Cintura de oro, Perdidos del año, Mejor blog del año, y Mejor canción del año.
HOMBRE DEL AÑO
Imagen original de http://uribestiario.wordpress.com/
PELÍCULA DEL AÑO
Imagen original de http://uribestiario.wordpress.com/
PENSADOR DEL AÑO
Foto de El Espectador.
PERDIDOS DEL AÑO
CINTURA DEL AÑO
Por encima de la morenaza que vi el sábado en el bar de la esquina este movimiento entró en el hall de la fama junto con la habilidad de cintura de Shakira y el Happy Lora.
Gif publicado por Jen en http://forums.nonewbs.com/showpost.php?p=2847281&postcount=193
MEJOR BLOG DEL AÑO
Imagen original de http://uribestiario.wordpress.com/
CANCIÓN DEL AÑO
HOMBRE DEL AÑO
Un caballero de fina estampa, como lo define mi abuela, un señor muy trabajador, como lo percibe mi madre. Hay que agregar a larga lista de virtudes que mi presidente es un hombre de familia, padre ejemplar que supo inculcar los valores de la pujante raza paisa a su estirpe. Me gusta verlo con su ruanita, sobrero, y carriel. Su pinta de capataz y señor de las tierras se ajusta con su fina labia antioqueña. Aborrecemos esos trazos que lo desdibujan como seminarista pajuelo o versión andina del macaco chavista. Ha sido comparado con el “chino Fujimori” pero es una broma de malgusto porque nuestro gobernante, a diferencia del “cholo nipón”, es una mansa paloma que desconoce por completo las andazas de sus funcionarios y generales.
Imagen original de http://uribestiario.wordpress.com/
PELÍCULA DEL AÑO
Gracias a la ley de cine, y a los alocados esfuerzos de la dirección nacional de cinematrografía, Colombia tuvo un año pletórico en el campo de la producción de historias para el celuloide. En especial destacamos una película que arrasó en taquilla y desde ya promete consagrase en los prestigiosos festivales de Cartagena y Bogotá. Ni siquiera la laureada “Perro come Perro” pudo hacer tambalear la superproducción escrita y dirigida por David M.G, el nuevo “enfant terrible” del séptimo arte criollo.
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PENSADOR DEL AÑO
Por primera vez en toda la historia de estos galardones se decide premiar toda la obra completa de un autor en un año de producción literaria. Es un reconocimiento a la incansable labor de un intelectual y creador de ficciones. Comparado con el ministro de propaganda Nazi, Joseph Goebbels, nuestro faro crítico ha sido capaz de recoger en su vasta obra la gesta antiterrorista como también el pensamiento de su amo y señor. La imagen muestra la serenidad del intelectual quien prefiere hacer de una agresión universitaria una “perfomance” pedagógica. Nos preguntamos qué habrá pasado con el atrevido muchacho, seguramente trabaja en el centro de pensamiento de nuestro galardonado.
Foto de El Espectador.
PERDIDOS DEL AÑO
En una reñida decisión entre los miles de desaparecidos, los secuestrados, y los capos paramilitares extraditados, este blog apatrida ha decidido compartir este reconocimiento, para que no se los coma el olvido, entre los secuestrados y los muchachos desaparecidos de Soacha.
CINTURA DEL AÑO
Por encima de la morenaza que vi el sábado en el bar de la esquina este movimiento entró en el hall de la fama junto con la habilidad de cintura de Shakira y el Happy Lora.
Gif publicado por Jen en http://forums.nonewbs.com/showpost.php?p=2847281&postcount=193
MEJOR BLOG DEL AÑO
Este blog reconoce a Uribestiario como el mejor blog del año por su capacidad crítica y humorística de sus geniales imágenes. Como premio fue seleccionado para engrosar la selecta lista de sitios recomendados por nosotros, como también para nutrirnos de sus imágenes con o sin su permiso. Felicitaciones colegas blogueros.
Imagen original de http://uribestiario.wordpress.com/
CANCIÓN DEL AÑO
Ni Juanes pudo superar la tonada que se escuchó con gran intensidad en los campos y calles del país del sagrado corazón. Compuesta e interpretada por el también desaparecido grupo francés “Mano negra” la hicieron suya guerrilleros, paramilitares, militares, y gente de bien (pero nunca por mi presidente). Se erigió como una melodía que puede reemplazar el ¡Oh, gloria inmarcesible! ¡Oh, jubilo inmortal!
sábado 13 de diciembre de 2008
Ponme un trago más

A inicios de semana estuve en una de esas fiestas que a fin de año las empresas organizan para sus empleados. Música, licor, juegos, rifas, premios, comida, todo un derroche de generosidad. Bueno, es un decir, porque eso depende de la solvencia de la empresa. En el caso en mención la verdad sea dicha no tiraron la casa por la ventana, pero los empleados recibieron con mesura de todo un poco. El lugar de la celebración fue una villa campestre muy cerca de Tenjo, en plena sabana de Bogotá. La mañana fue perfecta, sol, un cielo de postal, y todos felices. A medio día el almuercito, y dos horas después las cervezas comenzaron a fluir. Como los jefes ya conocen a sus lacayos, la entrega de las botellas fue limitada para garantizar que los comensales no rebasaran la raya de la cordura y las buenas maneras. Pero como lacayos conocen a sus jefes entre sus maletas traían una provisión extra, en botellas de agua el aguardiente y el ron pasaban como agua bendita. La orquesta comenzó a tocar. Los animos se dispararon y el baile y la alegría fueron buscando su punto más alto.
Y así se fueron consumiendo las botellas y la tarde. El sol se empeñaba en tener un bonito detalle con todos y fue a parar contra los cerros. Las tandas musicales hacían bailar a unos cuantos, pero la gran mayoría permanecían sentados y en silencio. Tal vez no había mucho que celebrar. Por lo que me contó una empleada a la que el alcohol no propiamente le curó la herida, desde hace dos años no les subían el sueldo, y como si fuera poco, en plena caída de las bolsas en el rimbombante mundillo del Wall Street, les llegó un mensaje al correo institucional anunciando duras medidas gracias a la recesión mundial. Yo no soy experto en bolsas y talegos pero con un poco de dedos en la frente puede uno ver que en un país como este que no depende de las grandes inversiones en las bolsas, qué coños tienen qué ver las quiebras de los pulpos bancarios del tío Sam.
Nunca he sido un as para el baile pero si reconozco cuando se baila con ganas o simplemente se hace del asunto un sello por triplicado. En esa tarde a los bailadores las piernas apenas se movían y la alegría se les había refundido. Noté que algo se arrastraba como podía en el piso, ahí estaba la pobre, pisoteada y llena de moretones. Como pude la llevé a una silla. Le di un poco de mi cerveza. Le acomodé el vestido y con disimulo le toque una teta. Ustedes perdonaran tal abuso, pero es que la alegría tiene un buen par de melones, nada de limoncitas. No se imaginen la alegría anoréxica porque no les cuadra. A la alegría la bauticé con un chorrito de cerveza en la cabeza y la llamé Sofía. Como la Loren. Le pregunté que le había pasado y la muy sorronga me aseguró que todo se debía a que no había nada en el fondo de las botellas. Una razón poderosa. Los empleados se la bebieron toda para ahogar de un solo envión las amarguras laborales y la certeza que este año tampoco subirán el sueldo.
Cerraron la jornada un trío de mariachis. O mejor una familia de mariachis. La situación está tan jodida que no alcanzó para contratar a todo el combo de músicos charros. El trío, como seguramente ya lo adivinaron estaba compuesto por padre, madre, e hijo. El varón cantó una seguidilla de temas que enaltecen el machismo en su más pura expresión, y la dama charra (tenía sombrero y pistolas) no se quedó atrás, la mujer se cantó una seguidilla de temas que parecían más un canto de guerra feminista que unas lindas canciones de amor, y el niño, el retoño colombo-mejicanito, pues solo tuvo pulmón y memoria para hacerle a una letra, la ya clásica y llevada al cine: la de la mochila azul. Así se fue la tarde. Triste y vacía.
De regreso, en los buses contratados para llevar a puerto seguro a todos los oficinistas, el silencio reinó durante el trayecto, a excepción de uno que otro lamento de borracho. A fuera se veían los últimos rayos de luz, por tres minutos el paisaje estaba completamente rojo, quiso el sol despedirse con otra imagen de postal, sobre un trigal unas flores púrpuras despuntaban en medio del intenso rojo. Dentro del bus los empleados dormían su lánguida borrachera.
viernes 5 de diciembre de 2008
El Angulo del Chupacabras
De la flora y fauna nacional hay que destacar con una entrada propia al vampiro banquero colombiano. Mamífero silvestre que ronda día y noche nuestros cuellos desnudos. Este animal tiene un apetito voraz y a diferencia de sus congéneres no lo detiene nada, ni los ajos, ni los crucifijos, ni el agua bendita, no hay monseñor Rubiano con pepino en mano que valga.
Sus orígenes son inciertos, pero se tiene noticia que se formó en la Universidad Nacional del Colombia. La institución universitaria más importante y cerrada de toda la república bananera. Es inexpugnable, y solo los mejores estudian para ser profesionales en ese campus.
Su nivel académico es alto y se supone que todos los que allí trabajan y estudian aman al país más que nadie.
Y por lo general es así. Pero excepciones tiene la madre naturaleza. He conocido a varios que de muchachos arengaban en contra del gobierno y las multinacionales, y hoy son asesores ministeriales o empleados con sueldos tan jugosos como las tetas de Vicky Dávila.
Este animal es uno de ellos. No salió de la UN a crear empresa sino a fundar su banco. Uno diría hombre, sin duda será un banco para los colombianos, para que no tengan que meter su platica en pirámides etéreas. Pero no, el hombre se levantó desde la base para llegar a la exclusiva lista Forbes, donde sólo los billonarios del mundo pueden rubricar su nombre.
¿Y cómo logró tal prodigio? Sencillo, chupando cabras. Imagínese usted que para llegar a esa lista desde un país como el nuestro, debe ser uno un verdadero vampiro que chupa hasta la médula, ya no feliz de la sangre, sigue chupando hasta engullirse las venas vacías y la sustancia de los huesos limpios.
A mi correo llegó un mensaje masivo. Un carta de un colombiano que perdió todo en la pirámide. Me conmovió, aunque no lo crean. Y en ella cuenta varias verdades, luego de reclamar a su presidente, el que tanto amó, y apoyó durante todos estos años, como esta:
"Le descuenten por consultar saldo, o mejor, por saber cuanto tiene y si aún tiene, le descuentan por hacer consultas por Internet, sobre su mismo dinero, le descuentan si consulta por teléfono sobre su mismo dinero, a la tercer vez que pregunte en el mismo día. Claro está que en las dos primeras nunca obtiene respuesta y qué casualidad que siempre llega a la tercera,si pide un retiro de su dinero en cheque le cobran por ese cheque,le cobran cuota de manejo por "tenerle" su cuenta de "ahorros" que nunca llega a serlo. Cómo, si guarda 10 mil y en un mes la cuota de manejo es de 6 mil."
Y siguen las verdades envueltas en lamento:
"Le descuenten el 4 x mil, 3 x mil y 2 x mil según la historia y ella misma dijo alguna vez que ese descuento se creó sólo para ayudar a los damnificados del terremoto del eje cafetero, porque con esa medida se querían recoger fondos para su auxilio, pero la recolección fue tan buena que se les pegó y mire cómo nos tienen. ¿En qué se usa ese dinero, nuestro dinero, hoy día? Ah, colombianos sin memoria".
Reclama la memoria de sus compatriotas. Y tienen razón. Aquí olvidamos muy rápido. La hecatombe prevista por la desgracia social de las pirámides en ruinas ya se quedó atrás, las tetas de Vikcy Dávila salen bailando en la burda sección de la "cosa política"y despistan a los pendejos con otros golpes de opinión.
Si compatriota, olvidan, cómo olvidan los colombianos a los otros colombianos.
Olvidan tanto que el domingo 16 de abril del 2006, Saúl Hernández Bolívar publicó una columna de opinión sobre el vampiro en cuestión y todos sus aportes a la patria, y nadie le prestó atención. Nadie porque todos estaban felices echándose un pajazo con la tetas de Vicky y las bolas del presidente con más popularidad de todos los tiempos.
En esa carta abierta a Luis Carlos Sarmiento le agradece los servicios a la nación del divino niño desde su sitial de dueño de la tercera parte de la banca nacional.
"Mientras usted y don Julio Mario ocupan destacado sitial en el listado de Forbes, Colombia ocupa preocupante posición en el coeficiente Gini que señala las economías más desiguales del planeta: hay barrios donde el nivel de vida es semejante al de Suecia mientras que en gran parte del país se vive peor que en África."
¿Por qué hasta ahora querido colombiano se da cuenta que los bancos nos chupan la sangre? ¿Por qué no incendiaron el palacio de nariño, o el banco de Bogotá? ¿Por que fueron tan bestias de votar por Uribe si es ficha de los banqueros? ¿Por qué hasta ahora venimos a descubrir que la banca colombiana cobra el mayor interés de usura en toda América?
!Ah, hermano colombiano! Solo brincamos y reclamamos solidaridad cuando nos meten la mano al bolsillo. De resto que solidaridad de mierda por lo secuestrados o los niños gamines o los damnificados o las niñas putas de pirry.
El olvido, decía Borges, el memorioso, el ciego, el derechozo, el eterno... "El olvido es la fatalidad del hombre".
Hoy prenderé una velita a la virgen Lucía (la hija lesbiana de la vecina) a ver si me ilumina y de paso me concede dos favores, uno que el hermano colombiano se lea en estas tristes vacaciones por lo menos la carta de Saúl Hernández, y no se quede solo con el "Benignisimo dios de infinita caridad que tanto amasteis a los hombres...", y el otro favor, el de ella, me lo reservo.
Sus orígenes son inciertos, pero se tiene noticia que se formó en la Universidad Nacional del Colombia. La institución universitaria más importante y cerrada de toda la república bananera. Es inexpugnable, y solo los mejores estudian para ser profesionales en ese campus.
Su nivel académico es alto y se supone que todos los que allí trabajan y estudian aman al país más que nadie.
Y por lo general es así. Pero excepciones tiene la madre naturaleza. He conocido a varios que de muchachos arengaban en contra del gobierno y las multinacionales, y hoy son asesores ministeriales o empleados con sueldos tan jugosos como las tetas de Vicky Dávila.
Este animal es uno de ellos. No salió de la UN a crear empresa sino a fundar su banco. Uno diría hombre, sin duda será un banco para los colombianos, para que no tengan que meter su platica en pirámides etéreas. Pero no, el hombre se levantó desde la base para llegar a la exclusiva lista Forbes, donde sólo los billonarios del mundo pueden rubricar su nombre.
¿Y cómo logró tal prodigio? Sencillo, chupando cabras. Imagínese usted que para llegar a esa lista desde un país como el nuestro, debe ser uno un verdadero vampiro que chupa hasta la médula, ya no feliz de la sangre, sigue chupando hasta engullirse las venas vacías y la sustancia de los huesos limpios.
A mi correo llegó un mensaje masivo. Un carta de un colombiano que perdió todo en la pirámide. Me conmovió, aunque no lo crean. Y en ella cuenta varias verdades, luego de reclamar a su presidente, el que tanto amó, y apoyó durante todos estos años, como esta:
"Le descuenten por consultar saldo, o mejor, por saber cuanto tiene y si aún tiene, le descuentan por hacer consultas por Internet, sobre su mismo dinero, le descuentan si consulta por teléfono sobre su mismo dinero, a la tercer vez que pregunte en el mismo día. Claro está que en las dos primeras nunca obtiene respuesta y qué casualidad que siempre llega a la tercera,si pide un retiro de su dinero en cheque le cobran por ese cheque,le cobran cuota de manejo por "tenerle" su cuenta de "ahorros" que nunca llega a serlo. Cómo, si guarda 10 mil y en un mes la cuota de manejo es de 6 mil."
Y siguen las verdades envueltas en lamento:
"Le descuenten el 4 x mil, 3 x mil y 2 x mil según la historia y ella misma dijo alguna vez que ese descuento se creó sólo para ayudar a los damnificados del terremoto del eje cafetero, porque con esa medida se querían recoger fondos para su auxilio, pero la recolección fue tan buena que se les pegó y mire cómo nos tienen. ¿En qué se usa ese dinero, nuestro dinero, hoy día? Ah, colombianos sin memoria".
Reclama la memoria de sus compatriotas. Y tienen razón. Aquí olvidamos muy rápido. La hecatombe prevista por la desgracia social de las pirámides en ruinas ya se quedó atrás, las tetas de Vikcy Dávila salen bailando en la burda sección de la "cosa política"y despistan a los pendejos con otros golpes de opinión.
Si compatriota, olvidan, cómo olvidan los colombianos a los otros colombianos.
Olvidan tanto que el domingo 16 de abril del 2006, Saúl Hernández Bolívar publicó una columna de opinión sobre el vampiro en cuestión y todos sus aportes a la patria, y nadie le prestó atención. Nadie porque todos estaban felices echándose un pajazo con la tetas de Vicky y las bolas del presidente con más popularidad de todos los tiempos.
En esa carta abierta a Luis Carlos Sarmiento le agradece los servicios a la nación del divino niño desde su sitial de dueño de la tercera parte de la banca nacional.
"Mientras usted y don Julio Mario ocupan destacado sitial en el listado de Forbes, Colombia ocupa preocupante posición en el coeficiente Gini que señala las economías más desiguales del planeta: hay barrios donde el nivel de vida es semejante al de Suecia mientras que en gran parte del país se vive peor que en África."
¿Por qué hasta ahora querido colombiano se da cuenta que los bancos nos chupan la sangre? ¿Por qué no incendiaron el palacio de nariño, o el banco de Bogotá? ¿Por que fueron tan bestias de votar por Uribe si es ficha de los banqueros? ¿Por qué hasta ahora venimos a descubrir que la banca colombiana cobra el mayor interés de usura en toda América?
!Ah, hermano colombiano! Solo brincamos y reclamamos solidaridad cuando nos meten la mano al bolsillo. De resto que solidaridad de mierda por lo secuestrados o los niños gamines o los damnificados o las niñas putas de pirry.
El olvido, decía Borges, el memorioso, el ciego, el derechozo, el eterno... "El olvido es la fatalidad del hombre".
Hoy prenderé una velita a la virgen Lucía (la hija lesbiana de la vecina) a ver si me ilumina y de paso me concede dos favores, uno que el hermano colombiano se lea en estas tristes vacaciones por lo menos la carta de Saúl Hernández, y no se quede solo con el "Benignisimo dios de infinita caridad que tanto amasteis a los hombres...", y el otro favor, el de ella, me lo reservo.
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